Presentación Spanish Proptech

Spanish Proptech se fraguó hace unos meses gracias a Paper.Li, aplicación que te permite convertirte en el editor de tu propio periódico mediante la recopilación de noticias sobre aquellos temas de tu interés. En mi caso ese tema ha sido el proptech y diariamente he publicado una versión tanto en inglés como en castellano. Pero el proyecto contaba también con un blog.

Inicio este blog sin ninguna pretensión. Simplemente por el placer de escribir y “obligarme” a estudiar de manera regular sobre un tema que, poco a poco, me va atrapando: la tecnología en general y su aplicación al sector inmobiliario (lo que se ha dado en denominar PROPTECH). Este blog no es más que un paso más en mi curva de aprendizaje.

El objetivo principal de esta labor de “blogger” no es convertirme en un “influencer” o un referente a modo de “El Rubius del Proptech”. Lo hago como ejercicio personal y como parte de lo que llamo “mi segunda revolución laboral (personal)”. A mi generación nos han cambiado el paso a mitad de la película y, o te adaptas, o te quedas atrás. Creo que no hay que llorar por la leche derramada sino tratar de ser positivos (aunque hay que reconocer que a veces nos lo ponen difícil) y acoger las ventajas que los nuevos tiempos nos dan.

A medida que leo sobre el tema, hablo con gente que está involucrada en el mundo startup o acudo a diferentes conferencias en las que la tecnología es el hilo conductor, más me doy cuenta de que estamos en un gran cambio que está modificando muchas cosas tanto en nuestras vidas a nivel personal como en nuestra forma de trabajar. Suena a tópico, pero es cierto.

Tengo la sensación de que a este tren hay que subirse porque hay que entender lo que nos rodea, pues afecta a las personas y a nuestro día a día y, como no, a nuestra faceta como profesionales.

En mi caso, ese abrazar el cambio tecnológico, no lo hago con un ánimo de ser un “techie”, pero sí en el papel de “traductor”. ¿Qué que es un “traductor”?. Pues como decimos mi amiga Elena Benavides (CEO de Climb Crew un Venture Builder) y yo, el mundo de las corporaciones tradicionales y las startups necesita de figuras que, conociendo bien el negocio (en mi caso el inmobiliario) tengan una mentalidad tecnológica que permita la conexión entre ambas partes y ayude a un mutuo entendimiento. Sobre esta figura ya os hablaré más adelante pues creo que va a tener una gran relevancia en los próximos meses.

Ese interés por la tecnología no sé si será porque, inconscientemente, me aterra la brecha digital o, porque desde siempre, me ha encantado la observación de las personas. Y es que no nos olvidemos que la “revolución tecnológica” está hecha por y para personas y son éstas las que están en el centro. El caso es que aquí me encuentro.

La idea de escribir un blog me ronda desde primavera y posiblemente es ahí cuando tenía que haber empezado, cosa que hubiera hecho si hubiera tenido en aquella época un espíritu “startapero”. Un “startapero” al uso hubiera utilizado una estrategia lean startup, o “tira pa’lante” como dice mi amigo Guillermo Pérez Poveda (Enterprise Senior Strategic Accounts Manager en Salesforce). A modo de aclaración y para aquellos no familiarizados con el término lean startup, básicamente, y sin entrar en tecnicismos, se trata de enfrentar cuanto antes las ideas al mercado. Testar la propuesta de valor lo antes posible y aprender del cliente (Customer Development).

Lo que pasa es que uno tiene el background que tiene y viene del modelo tradicional: hasta que no tengas todo testado internamente no lo saques al mercado.

Pero esa mentalidad tradicional ha sufrido un acontecimiento inesperado. En los últimos meses estoy teniendo que cambiar mi mentalidad a pasos agigantados y adaptarme al nuevo medio en el que me muevo día a día: el mundo startup. Y es que mi llegada a CITIBOX me ha demostrado que debo sacar mi “producto” al mercado y testearlo con los usuarios y que será a través de ellos y de su feedback, como pueda mejorarlo y adaptarlo. Y por supuesto, si el usuario no responde, siempre se puede “pivotar” como se dice en el mundo startup (pivotar es, en palabras de Alejandro Vesga Director de la revista Emprendedores, lo que en el mundo normal se llama “cagarla y cambiar”)

Si por el camino consigo ilustrar a algunos de mis colegas inmobiliarios sobre las aplicaciones de la tecnología a nuestro sector, pues miel sobre hojuelas. Pero en este mundo tecnológico, en el que el producto que sacas hoy es ya antiguo mañana, más tengo que aprender que enseñar.

Veremos si consigo esa regularidad que dicen que hay que tener de colgar un post con frecuencia y, si alguno de los que estáis al otro lado decide seguirme, exponer temas que resulten de interés.

Arrancamos. O a lo mejor deberíamos decir: pulsemos el “Enter”.