¿Qué es el Proptech?

El pasado 1 de diciembre tuve el placer de ser invitado como ponente por el Barcelona Urban Cluster Club para el coloquio “Proptech y nuevas tecnologías en el mercado inmobiliario”, donde compartí ponencia con Albert Bosch, CEO de Housfy.

En dicho coloquio, como no podía ser de otra manera, la primera pregunta fue: ¿qué es el “Proptech”?

La verdad es que cuando lees la primera vez sobre Proptech parece que el concepto es claro: PropTech es un sector de actividad compuesto por aquellas startups que combinan un componente tecnológico con la aportación de valor al mundo inmobiliario.

Pero a medida que lees y lees y lees, más te das cuenta de que no estamos ante un concepto unívoco. Me recuerda a cuando estudiaba Derecho y te explicaban conceptos como qué es “justicia”, qué es “empresario” y un largo etcétera, que no tienen una definición única, sino tantas definiciones como expertos en la materia hay. Vamos, que volviendo a mis años de Universidad, podemos decir que sobre el concepto de Proptech no hay una “unificación de la doctrina”.

Prueba de ello es el artículo aparecido en Forbes el pasado mes de noviembre donde bajo el título The Beginner´s Guide To Commercial Real Estate Tech: What Exactly Is Proptech?”, varios expertos del ReTech y/o CRETech no alcanzaban a dar con una definición única.

Pero vayamos por partes.

En primer lugar, el término es usado mayoritariamente en Europa (su origen está en UK) pues en el mercado americano se habla de Real Estate Technology (RETech) o Commercial Real Estate Technology (CRETech). Creo que puede ser interesante un futuro post para analizar todos estos términos y sus correspondientes matices.

Proptech surge de la unión de dos palabras inglesas que son property y technology para definir aquellas empresas relacionadas con el sector del Real Estate pero que tienen un alto componente tecnológico o bien es la tecnología la base de su negocio.

Se habla de un Proptech 1.0 que se inicia en la década de los 80 hasta el año 2000 y engloba a empresas que proporcionaban, principalmente, servicios de análisis y/o gestión comercial a través de un software que solía ser cerrado y que requerían de una personalización significativa y costosa por parte del cliente. Estamos ante unos sistemas que no eran ni abiertos ni colaborativos.

Tras el crash de la burbuja tecnológica y unos años de transición, la aparición del comercio electrónico, el software de código abierto, el cloud computing, etc. (todo ello acompañado unos costes más bajos para este tipo de soluciones, más conectividad impulsado por banda ancha, Wi-Fi y telefonía 4G) ha hecho surgir, e impulsa a una velocidad de vértigo, el Proptech 2.0. Éste viene a dar solución a las demandas surgidas en el sector, principalmente derivadas de un usuario más informado y conectado. Por tanto, estas nuevas soluciones tecnológicas vienen a apoyar al sector inmobiliario en su transformación como consecuencia de ese nuevo cliente al que se enfrenta, que nada tiene que ver con el cliente de los 80’s, pues ahora dispone de más información y, por tanto, de más poder.

Pero al margen de estas definiciones un tanto académicas, creo que es importante que aporte mi opinión. Para mí, el proptech es la llave para la transformación digital del sector inmobiliario.

Diferentes sectores de la economía se han ido transformando ante los nuevos retos de la era digital. Así, los medios de comunicación (prensa, televisión, radio), la banca (con las Fintech) el retail (con el e-commerce) y más recientemente el sector asegurador (con las Insurtech), la automoción, la educación, la logística y, en una fase incipiente todavía, la agricultura (con las Agrotech) y el mercado regulatorio (con las Regtech).

El sector inmobiliario no podía ser ajeno a todo ello. Tras una profunda crisis, de la cual ahora nos estamos recuperando, es el momento, pues las circunstancias del mercado permiten afrontar los retos de la transformación digital.

Esta transformación empezó por las áreas de marketing dado el uso masivo de internet y la aparición del cliente hiperconectado, que ha hecho que haya que atraerlo a través de los diferentes canales por los que se conecta: ordenador, móvil, tablet, etc. Pero esto se limitaba a alquilar y vender viviendas y, además, era sólo un expositor del producto, pues había que seguir yendo a la oficina inmobiliaria de turno o ser atendido por un comercial para cerrar la operación. Es decir, se iniciaba el proceso online, pero se acababa cerrando offline

No ha sido hasta la llegada de las Proptech cuando ese cambio ha afectado a las organizaciones, las formas de trabajar, la incorporación de nuevos perfiles profesionales dentro del sector, la forma en que se toman las decisiones, etc.

Las Proptech, hermanas pequeñas de las Fintech, y gemelas de las Insurtech, han venido a aportar al sector inmobiliario la pátina de tecnología que era realmente necesaria. Gracias a ellas, se abre la oportunidad para impulsar la innovación y transformación de un sector que, tradicionalmente, ha sido conservador y reticente a los cambios y más si éstos son rápidos.

Estas empresas van a ayudar, entre otros aspectos, a:

  • A la toma de decisiones basadas en datos de calidad (Big Data)
  • Realizar algunos procesos de manera más eficiente (Machine Learning)
  • Aproximarse al cliente a través de otros medios (como con la Realidad Virtual o la Realidad Aumentada)
  • A utilizar nuevos modelos de financiación (a través del crowdfunding como alternativa a las SOCIMIs)

Salvo algunos casos, en los que estas empresas podrían, y ojo que digo “podrían”, suponer una colisión con los modelos tradicionales (como por ejemplo las agencias inmobiliarias on-line o el crowdfunding captando capital para invertir), las Proptech son empresas complementarias a las tradicionales.

De hecho, según KPMG el 89% de las empresas encuestadas consideran que las organizaciones inmobiliarias tradicionales deben involucrarse con las empresas PropTech para adaptarse al cambiante entorno global.

Y es que, como señalaba la Deusto Business School en su estudio de emprendimiento corporativo “Gacelas y elefantes bailan sin pisarse”, donde las gacelas (que son más rápidas y ágiles y representan, por tanto, al emprendedor), deben colaborar con los elefantes (de gran tamaño y más lentos y que representan a las grandes empresas) sin llegar a competir sino colaborar, de forma que  las empresas tradicionales y las emergentes trabajen juntas a fin de que las primeras innoven y sean más competitivas y las segundas logren alcanzar unas altas cotas de escalabilidad.

En definitiva, las Proptech no son una amenaza para el sector inmobiliario, sino muy al contrario, un revulsivo que ayudará a crear un sector más competitivo y eficiente (ya veremos si transparente) y que conectará más estrechamente con las necesidades del cliente.

Obviamente todo esto no tendrá sentido si no va acompañado de una transformación en las personas, lo que sin duda es un gran reto. Tenemos un cliente cada vez más digital al que hay que dar respuestas digitales desde organizaciones que, en su mayoría, todavía tienen mucho que recorrer en ese campo. Lo bueno de las Proptech, es que han traído al sector inmobiliario perfiles que hace unos años eran ajenos al sector, pero que ahora pueden aportar mucho al venir del mundo digital, como son desarrolladores, programadores, expertos en producto, “nativos” en marketing digital, etc.

Tengo la firme convicción de que en los próximos años veremos un trasvase de talento entre las startups y las empresas tradicionales de forma que esto hará enriquecerse a las organizaciones del sector inmobiliario. Al tiempo…

 

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